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viernes, 14 de agosto de 2009

San Juan y la Guerra de la Restauración


San Juan en la época de la Restauración

La Anexión del país a España, efectuada en marzo de 1861, fue un hecho político de enorme trascendencia en nuestra historia. La decidió el general Pedro Santana, entonces presidente de la República. Muchas crónicas apuntan que la mayoría de los habitantes del país aceptó de buen grado dicha anexión. Pero no dejó de haber protestas contra el cambio de soberanía, y a San Juan le cabe la gloria de haber sido el lugar donde se produjo la primera manifestación armada en contra de la Anexión. La protesta se inició en mayo de 1861, y estuvo comandada por Francisco del Rosario Sánchez y José María Cabral, quienes dirigían un conspicuo grupo de seguidores del principal rival político del general Santana, que lo era el general Buenaventura Báez.

El grupo rebelde penetró por el territorio haitiano, ocupó los poblados de El Cercado y Las Matas de Farfán, y luego se adelantó hasta el mismo pueblo de San Juan de la Maguana. Esta revolución tuvo corta duración, pues todos los factores se tornaron adversos para sus dirigentes. De éstos, unos huyeron hacia Haití, muchos fueron apresados por las tropas del gobierno de Santana, y quince de ellos fueron fusilados en el Cercado, en horas de la tarde del día 4 de julio de 1861. La lista de los que fueron pasados por las armas la encabezó el general Francisco del Rosario Sánchez, quien está considerado como uno de los tres padres de la nacionalidad dominicana, por el papel que tuvo en los sucesos del 27 de febrero de 1844.



Cuando estalló la Guerra de la Restauración en el mes de agosto de 1863, San Juan fue de los primeros lugares en pronunciarse a favor de aquel movimiento.


El 18 de octubre de 1863, el general José Durán tomó el pueblo en nombre de los revolucionarios, contando con el respaldo del coronel Ceferino Hidalgo. Desalojadas las autoridades que respaldaban a la Anexión, a los insurrectos se le sumaron figuras importantes de la comarca sanjuanera, como los generales Pedro Florentino y Aniceto Martínez. A partir de ese momento, San Juan se convirtió en el principal centro político y militar de los restauradores en el Sur del país.

Al poco tiempo, el general Pedro Florentino fue nombrado jefe superior militar de la banda Sur por el Gobierno Restaurador. Por ello, desde San Juan salían expediciones militares para toda la región.

Como jefe de los ejércitos del Sur, el general Florentino fue un verdadero desastre, por los crímenes y arbitrariedades que cometió, no sólo en contra de las tropas españolas, sino de los mismos subordinados. Esto acarreó que muchas de las posiciones ganadas por las tropas restauradoras al inicio de la guerra, se perdieran. En enero de 1864, San Juan, Las Matas de Farfán y El Cercado habían vuelto al poder de los españoles, conjuntamente con la mayoría de las posiciones en el resto del Sur.

A partir de junio de 1864, la correlación de fuerzas en el Sur volvió a variar a favor de los restauradores, cuando el general José María Cabral fue nombrado jefe expedicionario de la zona. Desde San Juan, este general comandó importantes acciones de guerra que le devolvieron a la revolución lugares como Barahona y Neiba. En el mes de diciembre de 1864, el propio general Cabral dirigió varias operaciones que le otorgaron resonantes triunfos militares a la restauración, en lugares como La Canela, Neiba y Fundación. Éstas fueron de las últimas operaciones militares de la Guerra Restauradora. Concluida esta, y retiradas del país las tropas españolas, en julio de 1865 la ciudad de Santo Domingo fue ocupada por el ejército que comandaba el general José María Cabral, quien partió de San Juan de la Maguana, donde se hallaba acantonado. No pasó un mes desde su entrada a la capital del país para que el general Cabral se convirtiera en Presidente de la República.

La Guerra Restauradora provocó una recomposición de las fuerzas políticas del país. El cambio más importante en este sentido fue la disolución del bloque de poder constituido por los seguidores del general Pedro Santana y la consolidación del llamado partido nacional, que dirigió las operaciones de la guerra. Terminada esta, el baecismo, que fue la fuerza antagónica contra el santanismo, mantuvo la misma posición, sólo que en contra del partido nacional.






Aniceto Martínez

De Arroyo Canasta, San Cristóbal, nacido en 1817. Hijo de Gerardino Martínez y Juana Pérez. Militar. Veterano de las guerras contra Haití. Residía en Las Matas de Farfán y dirigió el pronunciamiento de esa plaza a favor de la Restauración, el 18 de septiembre de 1863. Fue mano derecha del general Florentino, junto al cual y después de ser liberadas las poblaciones cercanas a la frontera con Haití, marchó sobre Azua, Baní y San Cristóbal, ciudad esta última, a la que entró con sus tropas el 10 de noviembre del 1863. Fue designado jefe de Baní.

En medio de la contraofensiva española encabezada por La Gándara y Eusebio Puello en noviembre de 1863, y de la derrota temporal de las fuerzas nacionales en el Sur, el general Aniceto Martínez se dirigió al Cibao por la ruta de El Maniel, hoy San José de Ocoa. Recibió instrucciones del gobierno para regresar a su región de origen y en acatamiento de esa orientación, contribuyó a mantener viva la llama de la resistencia armada en el Sur. Estaba destacado en el campamento de Manomatuey, en enero de 1864.

Cuando el general José María Cabral entró en acción en la región Sur, a partir de junio de 1864, y la Guerra de Restauración cobró renovado impulso en esa zona, el nuevo General en Jefe tuvo en Martínez a uno de sus más cercanos y eficaces asistentes. Entraron juntos a la Capital al momento de retirarse los españoles el 11 de julio de 1865.

Después de la guerra, el general Aniceto fue militante del Partido Azul. Sufrió los tormentos del destierro durante los Seis Años de Báez, tomó parte en varias incursiones armadas emprendidas desde Haití contra esa dictadura y sus proyectos anexionistas y precisamente bajo ese régimen enfermó de tétano y murió en Las Matas de Farfán. Su esposa se llamaba Dominga Medina, con quien vivía en la comunidad rural de La Jagua.



Timoteo Ogando heroe de la Restauración
Por: Carlos Agramonte

Cuando el presidente Pedro Santana produce la anexión de nuestra patria al Reino de España, los Ogando comienzan, de inmediato, a organizar la lucha contra esa oprobiosa acción. Andrés Ogando cae preso en San Cristóbal, salva la vida milagrosamente. Timoteo Ogando organiza, en unión del General Francisco del Rosario Sánchez y el General José María Cabral y Luna una expedición para entrar por Haití, en contra de la maldita anexión.

En la primera acción de los expedicionarios, el General Cabral toma a Las Matas de Farfán y el General Sánchez conjuntamente con Timoteo toma El Cercado. En poco tiempo, el General Cabral abandona la lucha y se retira de Las Matas de Farfán, entonces, el pequeño ejército de Sánchez y Timoteo de unos cien hombres, es traicionado por Santiago de Óleo, del Cercado.

El jefe de ese movimiento contra la anexión es Timoteo Ogando., es quien conoce el arte de la guerra. El General Sánchez no conoce de la guerra ni es diestro en el terreno del Sur. Timoteo es el verdadero jefe del movimiento en el momento que sale cabral del escenario.

Timoteo estaba arengando y organizando los hombres en vallejuelo, cuando Sánchez es acosado por los hombres de Santiago de Óleo Timoteo Ogando llega al escenario del combate y observa los hombres que acompañan al general Sánchez, y sabe que están perdidos. Diseña la estrategia de salvar a Sánchez, lo encuentra herido en la Ingle y el fémur roto. Sánchez se estaba desangrando. Le ofrece el anca de su caballo, porque Sánchez ya no soportaba subirse y sostenerse solo en un caballo. Sánchez rechaza la propuesta de Timoteo y señala que “mientras este en peligro uno de sus compañeros no se moverá del combate”. Timoteo organiza la retirada y salva al febrerista Juan Pablo Pina, compadre de Duarte, y a otros combatientes sacándoles para Haití.

El gran estratega y el que dirige el proceso guerrero es Timoteo Ogando. Es el conocedor del terreno y de los movimientos de la guerra.

Cuando refiero que sacarlo por Haití, algunas personas pueden pensar que era un acto de no patriotismo, pero no es así, para la época, Haití era un verdadero aliado de los dominicanos en la lucha contra la anexión a España.
Los haitianos asumían que si esta parte de la isla caía en manos de una potencia, con el tiempo ellos también caerían. De hecho, el ejército restaurador que proclamó el grito de Capotillo, compuesto por 14 hombres, vino desde Haití., ellos habían sido derrotados en el primer intento y después se organizaron en el hermano país y regresaron a inicial la guerra restauradora.

Después de sacar los hombres por Haití, Timoteo Ogando comienza a organizar la guerra contra la anexión y conforma, conjuntamente con el General Cabral y otros generales el Frente Sur de la guerra contra la anexión a España. La estatura militar y patriótica del General Ogando está a la altura de todos los mayores héroes de nuestra patria.

El General Cabral asume el mando de la guerra, no por tener mayor conocimiento del arte de la guerra que Timoteo.,sino porque había sido el jefe de Timoteo en la batalla de santomé. El General Andrés Ogando lugarteniente de Cabral.

La batalla más importante de la guerra de la Restauración de la República en el Frente Sur, fue la de La canela, y en este combate, el General Timoteo Ogando es el más importante de los combatientes y líder de los soldados restauradores. El propio General Cabral es su informe sobre los hechos señala al General Timoteo Ogando como el más distinguido de los luchadores.
Timoteo es herido gravemente, pero no muere por las heridas recibidas. El informe de guerra de la batalla, también señala al General Timoteo Ogando como uno de los más brillante y valiente de los patriotas dominicanos.

La espada de Timoteo es una de la mayor consagración en la guerra de la restauración en el Frente Sur de la Guerra. Para 1865, los dominicanos logramos restaurar la independencia de nuestro territorio. En virtud de los servicios prestados a la patria. Timoteo es elevado al grado más alto que se obtenía en el ejército libertador: General de División. Rango que sólo tenía para la época Gregorio Luperón, José María Cabral y otros pocos dominicanos.

A pesar de la gran obra realizada, todavía hoy, el General Timoteo Ogando es desconocido en la historiografía dominicana.
Para entender la grandeza de Timoteo en la Guerra de la restauración, referimos al propio General Gregorio Luperón, que en sus memorias, que son “Sus Notas Autobiograficas”,señalan a Timoteo Ogando como el “Primer Guerrillero del Sur”., y es bueno señalar que la guerra de la Restauración de la república fue una guerra de guerrilla y donde aprendió el arte de la guerra de guerrilla el General Máximo Gómez, en el ejercito español.


A principios de 1868, el presidente Buenaventura Báez inicia los trámites para anexar la república a estados Unidos. En ese momento no se encontraban en el territorio nacional, ni el General Luperón, ni el General Cabral, ni los demás prohombres dominicanos. De hecho, ambos generales del partido azul, estaban librando grandes diferencias políticas. Una parte de los independentistas se sumaron a las a las iniciativas del presidente Buenaventura Báez.

En virtud de que la soberanía de la patria estaba en peligro, el General Timoteo Ogando le declara la guerra contra a la anexión de nuestro territorio a estados Unidos. Desde Rancho Mateo inicia la guerra contra la anexión.

¡En ese momento, el General Timoteo Ogando es él solo la soberanía de la patria!.

¡El General Timoteo Ogando inicia y dirige la tercera guerra independentista dominicana!.

¡ La figura del general Ogando se encumbra en los cielos reservados a los inmortales y se lanza a la más sangrienta y dura guerra, la cual duró seis años!.

Para la época, el General Andrés Ogando es el jefe militar en Las Matas de Farfán y abandona al gobierno Baecista y suma su espada a la lucha por la soberanía amenazada de la patria. Andrés toma la zona de Neyba y Barahona donde dirige el frente de guerra, conjuntamente con el general Benito Ogando y teniendo como lugarteniente a Fermín Ogando.

La acción del General Timoteo Ogando de declarar la guerra al intento de Anexión del presidente dominicano Buenaventura Báez y del presidente norteamericano Ulises Grant, produce que los generales Cabral y Luperón diriman sus diferencias políticas y se integren a la guerra. A partir de ese momento, la guerra tiene una nueva visual para los patriotas.

En 1870, el General Juan Pablo Duarte le había escrito al historiador José Gabriel García informándole su disposición de continuar la lucha por la libertad de su patria. José Gabriel García recibe una comunicación de Luperón donde dice: “La soberanía de la patria no está en peligro, ene. Sur, Ogando pelea” asegurando, la espada de la restauración, la importancia patriótica del General Ogando.


Es el General Timoteo Ogando el principal héroe de la lucha contra la anexión de nuestro territorio a estados Unidos, la tercera guerra patria que librábamos los dominicanos.

Fue un combatiente de primera de primera línea en la guerra por la independencia de 1844, fue uno de los más grandes héroes de la restauración de la república y fue el líder de la tercera guerra patria.

¿ Qué más querían que hiciera este centauro del Sur por la patria, para que se les reconozcan sus meritos patrióticos!.

Este hombre, de estirpe de los grandes libertadores de América, no lo conocen ni siquiera en su propio país.

Y yo me pregunto, ¿Qué otra cosa tenía quehacer el General Timoteo Ogando para que se le reconozcan sus servicios eminentes a la patria.

Hoy, 100 años después de su muerte, solamente este libro que ponemos a circular recoge una parte de su gloria. Esta investigación me obligó a recorrer todo el Cibao, donde existen mayores documentaciones de las guerras del Frente Sur.
Guerras del Frente Sur.

Han querido matar a Timoteo Ogando y a su heroica familia, incluso, la conjura contra los combatientes y héroes rurales ha sido tan aplastante que, cien años después, ni siquiera su propio pueblo lo reconoce. Aquí está el más grande de los sanjuaneros y uno de los más grande de nuestra patria.

¿Desconocían los historiadores la obra patriótica del General Timoteo Ogando. Yo aseguro que no., que sí la conocían. Por ejemplo, un critico histórico, como lo fue Joaquín Balaguer, conociendo la inmensa obra de Timoteo, apenas escribió un soneto en lo que reconoce la grandeza del centauro del Sur, que en sus primeros cuatro versos rezan:

Si existe una figura esclarecida,
Que en nuestra historia nacional descuella
Digna de la primera estrella,
Es tu figura, apenas conocida.

Balaguer sabía quien era el General Timoteo Ogando y lo sabían todos los historiadores, pero lo callaron, en un acto de indignidad histórica.

Desde aquí señalo, con conocimiento de causa, que es muy posible que el Norte pusiera los mayores recursos económicos en las guerras independentistas dominicanas., pero el Sur puso más que ninguna otra región, la sangre más digna y más de la patria.

En las páginas de la historia dominicana se recogieron los hechos heroicos de los que aportaron los recursos económicos., pero no se recogieron los hechos de los hombres que pusieron su sangre generosa por la libertad de nuestra querida nación.

Hoy tenemos héroes gigantes, en el firmamento heroico de la patria, que les debemos reverencia y respeto absoluto., y yo me inclino reverente ante ellos, pero ninguno es superior en estatura moral y patriótica al General Timoteo Ogando.




1 comentario:

ysaias dijo...

totalmente de acuerdo con su muy inteligente y claro escrito. yo creo k pedro corto deveria llamarce timoteo ogando y k los canales de riegos las principales calles las presas y todas las obras de gran magnitud deverian tener su nombre al igual k el gral cabral y el olvidado caamano deno. gracias