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viernes, 1 de septiembre de 2017

Prólogo del poemario Al Despertar


Al despertar es texto de un decir poético auténtico, unlibro representativo de la nueva poesía de estos tiempos. Además es autoconfesión que nos deja una doble enseñanza. Por un lado, cómo ha ido evolucionando el poema, y por el otro, lo que impulsa a un ser, a nuestro ser, a tal actividad. El instinto es el padre del hombre, lo que ordena toda posible destrucción.

El poeta es un demiurgo liberador de nuestro espíritu dedestrucción, al que convierte en bondad y nobleza, por la magia de la palabra. Por eso, el canto de José Enrique Méndez conduce a la vida, expresándose de esta manera:

Me conmueve la vida
como memoria y placer en alegría1.

Su forma de poemar, a él mismo lo sorprende:

Me sorprende la musa que gobierna
las leyes del azar,
la inspiración que surge como salto,
como marcha,
en los rieles creativos del caos en rebeldía2.

En la práctica, en la vida real del ser, en la entrega del producto final de esa materia altamente organizada, residencia del pensamiento, la producción de José Enrique Méndez no es otra cosa que la poesía del deseo, la poesía de lo que llevamos yugulado y esclavizado por la cultura, de esa lava que es Al despertar inconsciente. Su musa viaja a las profundidades del ser y encuentra realidades para exponerlas en forma de verdad poética a través de la consciencia que grita a todo pulmón.

Su poesía hace creíbles nuestros sueños, y ahuyenta laangustia existencial a través de las palabras, buscadas y encontradas en el Olimpo de su armonía, haciéndolas coincidir con el orden de nuestro universo. Su poiesis conquista las sanas ideas bajo el manto e hilo conductor de la pulcritud expresiva. Su poesía es bella, es poesía que nos salva, que nos educa ese ímpetu bestial heredado de nuestros ancestros, el cual ya no se nombrará reflejocondicionado de Pávlov, sino reflejo condicionado de la poesía.

La tesis de la salvación del mundo no es exclusividad del homo religiososino que también pertenece a ese otro oficiante que es el homo poético, inventor de la palabra. La palabra nos salva.

La poesía ha de construir la diafanidad con su “canto”, latransparencia, la trasmutación de lo horrible e insoportable a lo vivible y soportable. Ha de ser metamorfosis, cambio dialéctico de mal a bien, locura que encuentre su cordura en el poema. Anunciación perenne del amor debe ser, justificación del amor en la belleza que encierran las palabras. El poeta es un creador que ha de ser mago, el alquimista que convierta toda pulsión animal en vitalidad humanizante, en renacimiento apoteósico de un nuevo ser. Tal es lo que sentimos Al despertar en las páginas cautivantes de este poemario.

Es visión esperanzadora por sobrevivir a esta existencia que aturde, que amenaza con lo absurdo e irracional la anhelada felicidad del hombre. (Desde la antigua caverna,el hombre busca su felicidad).

He aquí el testimonio descarnado y poético de un grande y laborioso poeta de este tiempo: “(...alejados del instinto/conscientes/ amando atemporales/ celebramos el saber/sumergidos/ aflorando la vida / en la poesía”3.

Además, la poesía mendeciana es sinestésica, con el sabor voluptuoso y libre de los versos del inmortal Walt Whitman, arquitecto de América, aquel que cantaba al cuerpo y al alma, que veía ambas categorías como hermanas siamesas. La poesía de Ike Méndez es whitmaniana, tiene el gusto por los sentidos, como la del aeda norteamericano, y un desbordamiento interiorardiente y sensual que arroja lava, porque su poesía es carnal, tormentosa y real en su materia.

Es culta y abierta al saber. Puede hablarnos del élan vital y la entropía, de la vida y la muerte, del cinetismo, de Velázquez y sus Meninas, de espirales logarítmicas, de la concha del Nautilius, sobre el patrón natural de la galaxia, de la curva plana dando vuelta en el helecho, del algoritmo, de un Gólgota de alturas, de Freud y Lacán, de Liborio y otros mesías, de la caciquez taína y sus leyendasenvuelto en la magia de una auténtica y real poesía.
Los poemas Al despertar” “Memoria de un ángel no vencido” son las caras de una misma moneda. Puede decirse que el poemario está resumido en estas dos creaciones. Sin duda es el testimonio de la lucha entre el bien y el mal, entre lo consciente y lo inconsciente, entre lo bestial y lo humano, “(…) un ángel que se resiste a ser vencido”, camino de osadía en osadía… Metáforas valientes, potentes, sin ataduras ni mea culpaque siempre buscan la luz al despertar en el poema, donde habitan con una persistencia tan natural, como trazadora de una ruta prefigurada. No es poesía en realidad, es lucha a muerte entre la luz y la sombra.

Al despertar es una crónica atemporal y hermosa, la metáfora del amor y la entropía, la catarsis de nuestros más irracionales deseos galopando en tropel hacia una cumbre paradisíaca de belleza y amor, memoria del futuro de un poeta que ama la vida.

Entremos sin temor. Habremos de despertar agradecidos.

Sobieski

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