martes 1 de marzo de 2011

La Fauna de San Juan




El Barrancolí fue Simbolo de los X juegos nacionales San Juan 1992

José Enrique Méndez

"La variedad de aves cantoras que conocemos existían desde antes del descubrimiento de América, desde esa época son los ruiseñores, el colibrí, la cotorra, el loro, el perico"…1

En el valle de San Juan, estan en extinsión una variedad de palomas, cenizas, turquesas, una que era casi negra, una roja que le llamaban perdí, una más pequeña, la ala blanca, rabilargo, una pequeñita que es la tortolita, la cotorra, el perico el cuervo, un ave negra, parecido al Cao, el carrao, el búcaro. Esta ave tiene un canto que se oye a larga distancia, el Tindí de color gris con una cuello blanco, en fin un sinnúmero de aves que están extinguiendo al pasar del tiempo y que quizás para el próximo siglo ya hayan desaparecido.

Entre otras aves populares, es común en el valle la presencia de un ave que pertenece a una familia exclusiva del Caribe: El Barrancolí.

Los Barrancolíes tienen la parte superior verde brillante y la garganta roja y la parte inferior de blanco grisáceo con ciertas manchas amarillas y rosadas.
La parte inferior del pico es totalmente roja. Su tamaño es de 4.25 a 4.75 pulgadas.
Habita en muchos ambientes, desde áreas semiáridas, en bosques secundarios, incluyendo pinares, plantaciones de café y hasta manglares.
Se encuentra en todas partes donde hay barrancos. Es un ave común, que necesita un hábitat sano para vivir.
Otras Aves completan la Fauna del Valle de San Juan,

Las aves que se han observado aquí son: Paloma, rolita, rolón, tórtola aliblanca, cigua palmera, carpintero, ruiseñor, cao, cernícalo, guaraguao, pájaro bobo, colibrí, barranquero, lechuza, codorniz, garza, gallina de agua, gallareta, tijereta, chinchilín, ..

Nos preocupa grandemente ver como algunas están en serios peligros de extinción.



1 Cultura taina: estudio prehistoria indigenista taina, en forma didáctica e ilustrada, como un aporte a la educación y a la cultura dominicana
Escrito por Joaquin R. Priego

Las serentas en San Juan





Las Serenatas

Por. Ramón Valenzuela


El sanjuanero es siempre de temperamento romántico, de ahí que se vea siempre esa postura y que no contento con endilgar a la dama preferida las finas saetas de un piropo en la ocasión en que no se le presentara la oportunidad de un encuentro con ella, tratara siempre de llevar en horas de la noche a su ventana, la bella canción que fuera capaz de despertarla del sueño, haciéndoselo perder y prender el amor en su corazón. Juan Clavellina, Turín Valenzuela, Mario Ruiz, Gustavo Dimaggio, Milciades Santil, Máximo Morillo, Marcos Fortuna, Frank Estepan, Eduardo Batista y otros mas poseedores de dulce voz y aventajados guitarristas, a mi modo fueron en San Juan los pioneros de la interpretación de boleros y las serenatas, costumbres que el modernismo no ha podido hacer desaparecer por completo, ya que a partir de estos la juventud ni ha dejado nunca de cantar a la ventana de la mujer de sus amores, bellas tonadas como las que a continuación se copian:

Yo quiero que tú sepas

que mi alma está sufriendo

por tú amor

Yo no tengo la culpa

que tus ojos hechiceros

cautivaran aquel día, un corazón.

Desde entonces soy esclavo de tus ojos

Un eterno prisionero de tú amor

No me niegues la ternura de tus

Labios ni la dulce sonrisa de tu

Rostro encantador

Tu bien sabes, que te quiero

locamente

Ya mi vida no es posible

sin tú amor

Música y letra de Máximo Morillo

Interprete: Ramón Valenzuela

Chenchén

Preparándonos para la crisis

Chenchén y Chacá: Platos típicos del Sur

Chenchén y Chacá: El maíz ayudó a Dios a crear al Ser Humano (Popol Vuh).

Por: José Enrique Méndez, Identidad sanjuanera 12 marzo de 2009

El maíz no sólo es sagrado para los pueblos nativos americanos que lo comen, sino que su aura mística se extiende a otros lugares. [1]

En el sur de la República Dominicana las mazorcas de maíz seco, almacenados en áreas especiales, son un alivio a un momento de dificultad alimentaría.

Los granos del cereal colgado en mazorcas secas al aire libre, almacenado en esa forma dura años sin dañarse. Es típico de esta región del país la elaboración de platos como el “Chenchén” y el “Chacá”.

El "Chenchén"

Es tradición en el área de San Juan de la Maguana, hasta la frontera, comer “Chenchén”, plato típico del Sur que consiste en maíz partido en trozos pequeños y hervido durante horas con diversas especias, acompañado de carne de chivo que haya sido guisada, para que quede algo de salsa en el caldero.

A la manera tradicional, la hoya donde se cocinan las féculas del maíz, debe recibir fuego, preferentemente de brazas sobre la tapa y debajo del caldero. La riqueza del Chenchén está en saborear el concón del fondo y de arriba, “habichueliao” y “salciao” en chivo guisado.

El “Chacá”, un signo

El Chacá es una preparación dulce hecha de maíz chasqueado, más entero que el que se usa para preparar el Chenchén, el cual es preparado a base de maíz.

Ingerido como comida principal, o como postre, el Chacá es elaborado en ocasiones especiales, como es el caso de la Cuaresma. Cada año El Chacá se adueña en la cultura culinaria dominicana, como plato predilecto de los católicos que celebrarán la Cuaresma, absteniéndose de consumir carnes rojas.

El Chacá en conocido en el Cibao como Maiz Caquiao; se prepara tradicionalmente usando maíz seco. La piel se retira vertiendo ceniza caliente y moliendo el maíz hasta que la piel se afloja. El maíz después se lava y se hierve por algunas horas hasta que esté blando.

Lógicamente esto toma mucho tiempo y no es práctico en la cocina moderna. En esta receta utilizaremos simplemente maíz pelado (cracked corn) que se vende seco y pelado en el supermercado.

Tiempo de cocción: 25 minutos

Dificultad: Fácil

Sirve: 6 personas

Preparación previa: Remoja el maíz desde la noche anterior. Hierve el maíz hasta que se ablande. Es preferible que utilices una olla de presión para acortar el tiempo de cocción.

Ingredientes:

4 tazas de leche evaporada

1 taza de agua

1 libra de maíz pelado

1/2 taza de arroz

1/2 taza de azúcar

4 palitos de canela

2 cucharadas de mantequilla

1/4 cucharilla de sal

Preparación:

Lava el maíz tres veces y deja reposar por 12 horas cubierto de agua en un envase esmaltado o de cristal. Pon en un caldero, agrega la canela, dos tazas de agua y pon a hervir hasta que comience ablandar y se empiecen a abrir los granos. Cuando el maíz esté blando, agrega la leche, deja hervir y agrega azúcar, vainilla, sal y por último la mantequilla. Deja hervir por 15 minutos. Deja refrescar y sirve frío o a temperatura ambiente.

Para: Sin determinar

1 libra de maíz seco descascarado
6 astillas de canela
4 tazas de leche
2 tazas de agua
3 tazas de azúcar
1 cdta de vainilla
1/2 cdta de sal
1/2 barra de mantequilla

[1] Nota bibliografica al artículo de Méndez

Felipe Fernández-Armesto. Historia de la comida… pp. 60-61