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viernes, 18 de marzo de 2011

STEVIA: ¿SE SALVARON LOS DIABÉTICOS?


José del Carmen Valenzuela Ramírez


La Stevia es una planta originaria de Paraguay. Ha sido usada durante siglos por los indígenas guaraníes para endulzar la hieba mate. Investigaciones científicas han comprobado que regula los niveles de azúcar en la sangre, equilibrándolos, por lo que hace tiempo se vende en algunos países suramericanos tanto para diabéticos como para hipoglicémicos. Contribuye a bajar la alta presión sin afectar la misma si ésta es normal. Impide el crecimiento de bacterias responsables del deterioro de los dientes y las encías. No aporta calorías y disminuye el deseo de comer dulces, por lo que es beneficiosa para quienes desean reducir de peso. La stevia fue “descubierta” para el mundo occidental en 1887 por el Dr. Moisés Santiago Bertoni, director del Colegio de Agricultura de Asunción, Paraguay. En el 1931 dos químicos franceses aislaron de la hoja el “esteviósido”, principal responsable de su sabor dulce. En 1970 esta sustancia fue introducida en el Japón – donde estaban prohibidos o estrictamente regulados los edulcorantes artificiales desde los años 60 – y ya en el 1988 acaparaba el 41% del mercado de edulcorantes, siendo utilizado no sólo como endulzante de mesa, sino en la elaboración de helados, dulces, mariscos, vegetales y bebidas refrescantes. En la actualidad la planta se cosecha y utiliza en China, Alemania, Malasia, Israel y Corea del Sur. El esteviósido puede ser usado por los diabéticos para endulzar sus alimentos y bebidas de la misma forma que emplean el Aspartame ( NutraSweet, Equal, etc.), Splenda y Acesulfame K, pero sin los efectos secundarios que se les atribuyen a estos edulcorantes artificiales. Quienes además deseen aprovechar las propiedades terapéuticas de la stevia deben consumir los productos derivados de la hoja entera – como son las bolsitas con hojas secas y pulverizadas para infusiones y los extractos acuosos de la hoja – ya que el esteviósido sólo tiene poder para endulzar. La introducción de la stevia en los Estados Unidos ha encontrado grandes dificultades. Hasta el 1995 su importación estuvo prohibida y en la actualidad sólo se permite su uso como suplemento dietético, por lo que no puede emplearse como aditivo, lo que impide su utilización en el inmenso mercado de alimentos bajos en calorías y para diabéticos. Hay muchos intereses económicos envueltos en este caso. Aunque estamos en la era de la información, una parte importante de la misma llega a nosotros recortada o dirigida, con el propósito de moldear nuestra opinión a favor o en contra de un producto o situación. Debemos ejercer el derecho que tenemos a contar con la información completa, para de esta forma llegar a nuestras propias conclusiones. Los profesionales de la salud – los médicos en particular – tienen la responsabilidad de mantenerse actualizados, de descubrir la verdad entre toda la propaganda y recomendar a sus pacientes lo que más convenga a su salud y a su bolsillo. La información promocional de un producto constituye sólo una de las campanas a escuchar. Los consumidores y pacientes, por otro lado, tenemos hoy en día la oportunidad – vía el internet, por ejemplo – y la responsabilidad de estar bien informados, alimentando así la motivación de actualización de los profesionales de la salud, ya que son éstos últimos quiénes tienen la decisión final sobre lo que hay que hacer. Por otro lado, el cultivo de la stevia es una posibilidad que debiera considerarse. En la Argentina – por citar un caso – hay cooperativas agrícolas que están familiarizándose con su cultivo pues le ven grandes potencialidades económicas. ¿No podríamos nosotros hacer lo mismo? Sería interesante que los empresarios agrícolas y las autoridades agrícolas y consulares hicieran las averiguaciones de lugar. Nuestros representantes diplomáticos en el Paraguay podrían de ésta forma contribuir a que importemos conocimientos útiles desde esa nación hermana, mejorando así su imagen entre los dominicanos que recordamos como única importación destacada proveniente del Paraguay a los soldados de ese país que formaron parte de la tristemente célebre Fuerza Interamericana de Paz que sirvió como pantalla para la invasión norteamericana del 1965. La stevia puede tener resultados muy positivos tanto para los diabéticos como para la agricultura y la industria de nuestro país. Decidámonos a averiguarlo.

2 comentarios:

Unknown dijo...

Hola, vivo en santiago y me gustaría saber donde puedo comprar una planta?? Favor responderme a mi correo anacollado2008@hotmail.com

Unknown dijo...

Hola, vivo en santiago, me gustaría saber donde puedo comprar una planta? y a cuanto asciende su precio? Favor responder a mi correo anacollado2008@hotmail.com